Flow
Straume
😃 Recomiendo Analizada por Alfonso
Resurgir — Arco de caída y vuelta: superación de las de verdad.
- Con quién: En familia En pareja Apta para padres y suegros Puedes verla solo
- Con qué: Té o algo dulce
- Dónde y cómo: Sofá y manta
- Qué te pide: Ojos, sobre todo Solo dejarte llevar
- Cómo te deja: Te reconcilia
✍️ La opinión
Yo suelo dejar las pelis de animación aparcadas “para el momento adecuado”: verlas con algún niño, con mis primos pequeños o con el hijo de algún amigo. Pero Flow (2024) llevaba demasiado tiempo mirándome desde la lista y, como además no es larga, me la puse por fin. Y qué bien. Es la historia de un gato en un mundo entre lo real y lo fantástico que, tras una gran inundación, tiene que buscarse la vida y acaba topándose con otros animales en la misma. No hay diálogos: los bichos se comportan como animales y la película confía en la imagen, en el ritmo y en el sonido para contarlo todo. Funciona de maravilla, porque la “fotografía” —sí, en animación también— es preciosa, con una iluminación y un sentido del encuadre que te llevan de la mano sin subrayados. El acabado tiene ese punto “videojuego” que a mí me entra muy bien: estilizado, limpio, muy agradable de ver.
Se dice —y lo he leído por ahí— que Flow evita la humanización. Y lo compro… a medias. Yo soy incapaz de no ver cómo, poco a poco, esos animales acaban mostrando conductas con las que cualquiera puede empatizar, aunque sean conductas propiamente animales. Justo ahí está para mí la gracia: cada especie suma su manera de estar en el mundo y, aun así, te remite a rasgos muy humanos —el orgullo, la prudencia, la terquedad, la solidaridad— sin convertirlos en muñecos parlantes. Esa mezcla de observación animal y espejo humano es lo que hace que la peli sea tierna sin empalagar y que funcione casi en cualquier momento del día.
Otro punto que me gusta mucho es cómo construye comunidad: empiezan siendo completos desconocidos, cada uno con su lógica y sus manías, y terminan necesitando del otro para salir adelante. Nada de discursos: pura acción-reacción, decisiones pequeñas, miradas. Cuando quieres darte cuenta, te ha colado un comentario bonito sobre adaptarse, perder cosas y seguir, y si te lo llevas al terreno humano te deja pensando un rato.
Detalle importante: es una película hecha con software libre y un equipo pequeño, sin muchos medios, y además se ha llevado el Óscar a Mejor Película de Animación. Que exista y que llegue tan lejos me parece una señal de lo que puede venir. Con las herramientas que hay hoy —incluida la Inteligencia Artificial bien usada— cada vez es más posible que gente con buenas ideas y pocos recursos levante proyectos así: personales, con voz y con mundo propio. Ojalá esto abra la puerta a más pelis que arriesguen en lo creativo sin necesitar un músculo industrial descomunal.
En resumen: Flow es de esas obras que te reconcilian con la animación como cine puro. Breve, clara, bonita de ver y con un corazón enorme. Entra suave, pero te deja con esa sensación cálida de haber vivido algo sencillo y, al mismo tiempo, significativo. Recomendada para verla solo, en familia o con ese amigo que siempre dice que “la animación es para niños” y necesita una colleja cariñosa.
📖 De qué va
En un mundo al borde del colapso, un gato solitario pierde su hogar por una inundación y encuentra refugio en un barco con otras especies. Juntos, deberán superar diferencias y desafíos mientras navegan por un misterioso paisaje sumergido.
Quién la hace
Dirección: Gints Zilbalodis
🔦 ¿No era tu butaca?
El Acomodador te acompaña a las dos más cercanas de tu fila. Arriba, la pista.
En vídeo
Dónde verla
En suscripción
Datos de disponibilidad por JustWatch · comprobado hace 22 días.